¿Cómo puedes ayudar a frenar el cambio climático desde casa?

El cambio climático es una de las mayores amenazas que enfrenta nuestro planeta hoy en día. Un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que 2023 fue el año más cálido desde que hay registros, con una temperatura media mundial cerca de la superficie de 1,45 °C por encima de los niveles preindustriales. Fue el decenio más cálido desde que hay registros.

Según la agencia, el estado del clima de 2023 muestra que una vez más se han batido récords con respecto a los niveles de gases de efecto invernadero, las temperaturas en superficie, el calor y la acidificación de los océanos, el aumento del nivel del mar, la capa de hielo marino de la Antártida y el retroceso de los glaciares. Las concentraciones observadas de los tres principales gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano y óxido nitroso) alcanzaron niveles récord en 2022 y siguieron aumentando en 2023, según los datos preliminares.

La crisis climática es el reto definitivo al que se enfrenta la humanidad. Está estrechamente entrelazada con la crisis de desigualdad, como atestiguan la creciente inseguridad alimentaria y el desplazamiento de la población, así como la pérdida de biodiversidad.

Aunque a menudo parece que las soluciones están fuera de nuestro alcance, hay muchas acciones sencillas que podemos llevar a cabo desde casa para contribuir a la reducción de gases contaminantes, a frenar el calentamiento global del planeta y de este modo reducir nuestra huella de carbono y contribuir a la lucha contra el cambio climático para proteger el medio ambiente.

Cada pequeño gesto cuenta:

1. Reduce, reutiliza y recicla

Uno de los pasos más efectivos para combatir el cambio climático desde casa es gestionar adecuadamente los residuos. El reciclaje reduce la necesidad de fabricar nuevos productos, lo que ahorra energía y recursos naturales. Por ejemplo, reciclar aluminio puede ahorrar hasta un 95% de la energía que se usaría para fabricarlo a partir de materias primas, y el reciclaje de papel puede reducir el consumo de energía en un 40%. 

  • Recicla correctamente: asegúrate de que separas correctamente las diferentes fracciones selectivas de residuos (envases, vidrio, papel, orgánico) y deposítalas en los contenedores correspondientes. Si no tienes claro cómo separar las fracciones, puedes consultar nuestra web.
  • Reduce el uso de plástico: usa botellas y bolsas reutilizables y compra productos a granel para evitar el exceso de envases.
  • Reutiliza siempre que puedas: antes de tirar algún objeto, piensa si puedes reutilizarlo o darle una segunda vida.

2. Reduce el uso del coche

El transporte es responsable de alrededor del 23% de las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía, siendo los vehículos de carretera responsables de casi tres cuartas partes de estas emisiones. Para reducir nuestro impacto:

  • Camina o usa la bicicleta: si tienes que hacer trayectos cortos, como ir al trabajo o hacer compras, opta por no coger el coche. Además de reducir las emisiones, mejorarás tu salud.
  • Transporte público: utiliza el transporte público siempre que sea posible; es una alternativa más sostenible que el coche privado.
  • Coche compartido: si necesitas desplazarte en coche, intenta compartir el viaje con otras personas para reducir el número de vehículos en la carretera. Además, hay aplicaciones que fomentan el uso compartido de coche, además de repartir los gastos asociados.

3. Ahorra energía en casa

El ahorro energético es una acción clave para luchar contra el cambio climático. Las bombillas LED, por ejemplo, utilizan hasta un 75% menos de energía que las bombillas incandescentes tradicionales y pueden durar hasta 25 veces más.

  • Apaga las luces: cuando salgas de una habitación, apaga las luces. Usa bombillas LED, que consumen menos energía y tienen una vida útil más larga.
  • Desconecta los aparatos electrónicos: incluso en modo de espera, los aparatos electrónicos siguen consumiendo energía. Desconéctalos cuando no los uses.
  • Opta por electrodomésticos eficientes: los electrodomésticos con certificación de eficiencia energética pueden ahorrar hasta un 30% de energía. Por ejemplo, una lavadora eficiente puede ahorrar hasta 7.000 litros de agua y el equivalente a 200 kW h de electricidad al año.

4. Cambia tus hábitos de consumo

Lo que compramos también tiene un gran impacto en el medio ambiente. Cada producto que adquirimos requiere energía y recursos para ser producido y transportado.

  • Compra productos locales y de proximidad: al apoyar la economía local, reducirás las emisiones del transporte. Los productos de proximidad requieren menos energía para ser transportados. Además, consumiendo productos locales se reduce el volumen de embalajes de plástico, ya que al ser distancias más cortas, los productos no requieren tanta protección, y son productos frescos, de temporada y se puede conocer su procedencia.
  • Opta por productos sostenibles: busca etiquetas como eco-friendly o biodegradable para asegurarte de que estás comprando productos con un menor impacto ambiental.
  • Evita el consumo excesivo: reflexiona antes de comprar y evita caer en el consumismo. Compra solo lo que realmente necesitas.

5. Utiliza energías renovables

Si tienes la opción, considera instalar energías renovables en tu hogar. La energía solar es una excelente alternativa para reducir la dependencia de las fuentes fósiles.

  • Paneles solares: muchas casas pueden instalar paneles solares para generar electricidad limpia. En algunas regiones, la instalación de paneles solares puede reducir hasta un 30% la factura energética.
  • Energía verde: si no puedes instalar paneles solares, considera contratar una compañía eléctrica que ofrezca energía 100% renovable.

6. Conserva el agua

La escasez de agua es otro problema que se agrava con el cambio climático. Reducir tu consumo de agua también ayuda a mitigar sus efectos. Recolectar agua de lluvia puede disminuir el consumo de agua en un hogar promedio entre un 30% y un 50%.

  • Duchas cortas: ahorra agua reduciendo el tiempo que pasas en la ducha.
  • Reutiliza el agua de lluvia: usa el agua de lluvia para regar las plantas o limpiar. Este simple hábito puede reducir significativamente el consumo de agua potable.
  • Repara las fugas: un grifo que gotea puede desperdiciar hasta 30 litros de agua al día. Repara cualquier fuga para evitar este derroche.

El cambio climático es un reto global, pero cada uno de nosotros puede contribuir a la solución desde casa. Con pequeñas acciones diarias como reciclar, ahorrar energía, evitar el desperdicio de agua y optar por el transporte sostenible, podemos reducir nuestra huella ecológica y ayudar a preservar el planeta para las futuras generaciones.