El amarillo no es el del plástico: 5 mitos que tiramos (mal) cada día

Lo tenemos en la esquina de casa, lo usamos a diario y aun así sigue siendo el más incomprendido. Si alguna vez te has quedado delante con algo en la mano y has pensado «¿y esto dónde va?», este post es para ti.

Desmontando mitos

Mito 1: «El amarillo es el contenedor del plástico»

Este es el más extendido y el que, a su vez, más confusión causa. El amarillo es el de los envases: los de plástico, los de metal y los briks. Lo que importa no es el material, sino que haya servido para envolver, contener o proteger un producto. ¿Resultado? Una lata de atún va al amarillo, y una regadera rota no.

Mito 2: «Si es de plástico, va al amarillo»

Un juguete, un cubo, una percha o un flotador son de plástico, pero no son envases, así que nunca van al amarillo. Según el caso, van al rechazo o al punto limpio (si tienes dudas, el de Cas Vildo te espera cada sábado). El truco es preguntarte: ¿lo compré por sí mismo o venía envolviendo algo?

Mito 3: «Las latas y el aluminio van a otro sitio»

¡Van al amarillo! Aquí están algunos de los envases que más nos sorprenden:

  • Plástico: botellas de agua y refrescos, garrafas de aceite, tarrinas de yogur con su tapa, bolsas, film, bandejas de porexpán de la carne, envases de productos de limpieza, tubos de pasta de dientes, blísteres y redes de naranjas.
  • Metal: latas de bebida y de conserva, papel de aluminio, chapas y tapas de tarros, y aerosoles vacíos (desodorante, espuma de afeitar, laca).
  • Briks: leche, zumo, caldo, gazpacho…

¿Te surge alguna duda concreta? En reciclareslonuestro.com puedes buscar cualquier residuo y te dice a qué contenedor va.

Mito 4: «Hay que lavar los envases antes de tirarlos»

No hace falta frotar el bote de tomate como si fuera la vajilla buena: con vaciarlo bien es suficiente. Eso sí, aplasta las botellas y los briks para que ocupen menos. Así cabe más en el contenedor y el camión hace menos viajes.

Mito 5: «Da igual, ya lo separan en la planta»

Los envases de Eivissa van a una planta de selección, sí, pero nadie hace magia. En 2024, el 33,4% de lo que se tiró al contenedor amarillo en España no era un envase (Ecoembes). Cada objeto que no toca complica el reciclaje de todo lo demás.

Mito 6: «Lo hago bien porque separo los envases”

Este mito es para nota. Si tienes el resto de mitos claros y separas los envases usados depositándolos en el contenedor amarillo… ¡enhorabuena! Ahora toca preguntarse si esos envases eran necesarios. Podemos reducir los envases que generamos en los hogares o empresas comprando a granel o evitando monoenvases o envases de un solo uso…. ¡Recuerda que el mejor residuo es el que no se genera!

En resumen: si ha contenido un producto y es de plástico, metal o brik, al amarillo. Si no, busca su sitio. En Sant Josep separamos bien, ¡y esto nos lo sabemos! 

¿Quieres saber más? Lee también: El contenedor amarillo NO es para el plástico (aunque lo parezca)